14 nov. 2015

"Blanco y negro"






[Dag Shang Kagyü]

***

Pintores con pistolas,
asesinos con pinceles.
El mundo viste una mancha de sangre
de esas que ni las lágrimas
de quienes ven a la humanidad marchitarse
puede limpiar.

Hemos inventado una generación
cuyo baile consiste en pulsar teclas,
cuya razón de ser es avanzar,
pero tras cámaras 
podemos observar
como retrocedemos 
a un plano en blanco y negro.

Estudiamos guerras de mil seiscientos y algo,
sin darnos cuenta de que somos los protagonistas 
de una nueva.
De una batalla a sangre fría,
dónde leemos sobre muerte y nos aburre,
dónde somos capaces de salir a la calle
sólo unos minutos después de haber aprendido
cuantas cabezas se cortaron antes de llegar a dar nuestro primer paso.
Ya no sentimos nada.

Ahora los niños 
aprenden a escribir sin lápiz,
mientras los que deberían enseñarles como hacerlo
se dedican a borrar cada progreso
con odio y abuso de poder
que nadie les ha otorgado.

Nacer,
crecer,
destrozar un poco más,
reproducirse,
morir.

Descontrol.
Locura.
Somos capaces de crear aquello
que puede hacernos la vida más fácil,
pero no somos conscientes 
de que tras miles de años,
en realidad
no hemos entendido nada.

La vida se vende en las tiendas.
La vida se usa para jugar con ella.

Creamos mejoras para todos,
o acabamos con todo a nuestro paso.

Pero lo peor es que
la mayor pérdida,
ya no es sólo
un cadáver tras otro;
es que las personas
se han soltado de las manos
para usarlas como armas
en lugar
de utilizarlas
para reconstruir este desastre
-de nosotros, para nosotros-
ahora que aún
estamos a tiempo.

¿Qué debería poner aquí?

No sé. No sé cuanto tiempo hace que abandoné este lugar. No sé por qué lo hice, no sé si existe alguna esperanza para esto, por qué no lo bo...